Resolución al impuesto al Sol

La resolución a un impuesto ridículo y abusivo
Las últimas noticias confirman que el proyecto del ministro Soria se fue al traste, cosa que nos congratula especialmente. La Comunidad Europea obliga al gobierno español a derogar el proyecto de aplicar un impuesto al  auto abastecimiento de energía solar para consumo doméstico. Afortunadamente no siempre ganan los ladrones.

Así que adelante, no os frenéis y preparad vuestra placa solar para calentar el agua y la célula fotoeléctrica para generar luz. Aparte de que cada cual tiene derecho a calentarse como le dé la gana, el sol es de todos. Como si decidimos iluminarnos con velas y calentarnos con botellas de agua caliente y cocinar con leña.

A estas alturas nadie tiene duda alguna de que las fuentes de energía fósiles y la energía nuclear suponen un riesgo considerable para la conservación de la vida en el planeta. La supervivencia está pendiente de un hilo, por mucho que lo nieguen los que se dicen entendidos. No hay más que ver el nivel de deterioro medio ambiental, la pérdida de biodiversidad, el deterioro de las salud de la población humana y un largo etc. para plantearse que algo se está haciendo muy mal.

Es lamentable como los gobiernos y la industria traten de controlar a las personas y dominar el mundo arrebatando todo derecho a decidir. Es demencial al extremo al que se ha llegado. La veneración al dios dinero por encima de todo.

Me viene a la memoria que recientemente una mujer puso a la venta en eBay parcelas del Sol. Si esto no es codicia psicopática que alguien me explique qué es.

Estamos viviendo una ciclo muy especial, este sistema está tan degradado que ya no tiene vuelta atrás. Y esto es bueno.

Es bueno que se haya llegado a este estado de degeneración porque es la única manera de acabar con el sistema y empezar un ciclo nuevo con paradigmas diferentes que nos permitan reinventarnos para poder permanecer. Contando, claro está, con que lleguemos a tiempo.

La naturaleza tiene tal capacidad de regeneración que en veinte años sin la especie humana, el planeta florecerá de nuevo; pero lo que no está tan claro es que la especie humana pueda recuperarse de sus transgresiones.

Lejos de mejorar el bienestar y la salud humana, lo más manifiesto es la aparición de cada vez más enfermedades desconocidas dificilísimas de corregir, que van atacando a los sectores más jóvenes de la población.

A esto le llaman progreso, a los avances de la tecnología, sin darse cuenta de que la biología nos está pasando una factura impagable.

Sólo la vuelta atrás, el acercarnos a la naturaleza, el respetar y vivir en armonía con ella nos permitirá sobrevivir. Ella pone a nuestro alcance todo lo necesario para cubrir nuestras necesidades.

Miremos al Sol, como lo hacían nuestros antepasados, como generador de vida.