Hoy he recibido una llamada telefónica que me llenó de alegría y quiero compartir la noticia.

Una amiga dio a luz una niña, el parto tuvo lugar en casa, atendido por una matrona con gran experiencia.

La madre ya había tenido otro parto, pero hospitalario y con el debido protocolo de oxitocina, posturas adecuadas y el ritual de costumbre y hoy me hablaba de la diferencia de la anterior experiencia y de la actual. Nada que ver un parto con el otro. Recordaba con gran desagrado el dolor provocado por la oxitocina, la incomodidad de la posición, la inmovilidad, la falta de intimidad y otras cosas más. Me hablaba también de lo que yo le había contado hace años y de las lecturas que se procuró para informarse más y mejor acerca de como dan a luz las mujeres en otros países europeos, especialmente en Holanda donde el porcentaje de partos en el hogar son la gran mayoría y con una incidencia de dificultades muy baja, y si se presentan, las comadronas tienen una ambulancia en la puerta y en cuestión de minutos están en un hospital.

Otro día os hablaré más extensamente acerca del proceso del nacimiento y del parto,ahora sólo la noticia porque es una buena noticia, me gustaría que cada vez más mujeres pudieran dar a luz en su casa, en el nido.