¡Hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad!

Esto ya se decía a principios del siglo XX y ahora en el XXI las cosas no han cambiado, sigue adelantando que es una barbaridad.

No sé a cuántos os suena que ya se aplica la nanotecnología en la ropa y el calzado, artículos de higiene corporal, objetos para bebés con nanopartículas de plata como antiséptico; en medicina, le dicen del futuro, se aplica la nanotecnología. Nanopartículas de óxido de silice (E-550,E-551) son utilizadas para evitar los grumos, dar una cosistencia fina y pulverulenta a la harina, la sal, el azúcar, al polvo de cacao y para dar esponjosidad a los bizcochos industriales.Fluidez y untuosidad a sopas,  mahonesa, ketchup, yogures, o la sal que permanece eternamente blanca y seca: esto son los nanos. De forma general se los encuentra todos los platos preparados, al vacío o congelados.

«Ya en 2009 la Agencia francesa de seguridad sanitaria y de los alimentos (Afssa) indicó en un informe que «el desarrollo de trabajos de investigación debe ser sostenido y, pendiente especialmente de datos relevantes; especialmente sobre la absorción  digestiva, la prudencia se impone a la vista de la utilización  de la nanotecnología y/o nanopartículas en la alimentación humana y animal»

Después de este informe  los estudios toxicológicos se van acumulando y confirman que hay que desconfiar.

Cuando queremos informar de algo importante siempre hay quien pregunta por las fuentes de tal información, estoy de acuerdo, pero en este espacio no hay sitio para tanta y tanta información, tanto de las fuentes de los estudios como de la presencia de estos elementos en nuestra vida cotidiana, de los elementos de los que proceden como de los efectos sobre el organismo. Abreviando, lo que se puede decir de la nano es que estas partículas son tan diminutas que no nos lo podemos imaginar, una milmillonésima parte de metro, capaces de saltar todas las barreras fisiológicas que protegen nuestros órganos, lo que les permite atravesar cualquier tejido vivo de tal manera que penetran en los seres vivos desde las ropas, los alimentos, cosméticos, contaminación ambiental, embalajes de alimentación y un larguísimo etc. y circular por todo el organismo y penetrar en el corazón de la células donde se almacenan, especialmente en el hígado, bazo y pulmón.  Algunas llegan hasta el cerebro y atraviesan la barrera hematoencefálica destinada a protegerlo de los intrusos químicos. Ellas lo consiguen, no sólo por su tamaño, sino porque se asocian con buenas sustancias naturales que esta aduana deja pasar.

Entre estas sustancias encontramos óxido de sílice, como señalamos más arriba, dióxido de titanio, nanotubos de carbono, óxido de aluminio, nanopartículas de antimonio, nanopartículas de plata, etc.

Suena a alarma: desde 2010 la Afsset (Agencia francesa de seguridad sanitaria)  pide la prohibición del uso de nanoplata en toda la ropa interior.

Todo esto que os cuento no es para asustar, ya sé que da miedo, pero de lo que se trata es de informar. Estamos viendo que cada día estamos sufriendo cada vez más el acoso de venenos, que poco a poco la sociedad va dependiendo más y más de la manipulación del sistema que ofrece cantos de sirena con los descubrimientos de la tecnología más avanzada y sin embargo el hambre en el mundo sigue creciendo, la salud de la población mundial es cada vez más precaria, los grandes lobbys de la farmacia, la alimentación, la agricultura, el armamento, se van apoderando de la economía del planeta y se va ensanchando cada vez más la brecha entre pobres y ricos, los ricos más ricos y los pobres cada vez en mayor cantidad y más pobres.

¿Tiene esto remedio? No sé hasta que punto podremos liberarnos, pero de lo que no tengo la menor duda es de que el mundo no se acabará, pero sobrevivirán aquellos que sepan liberarse, sepan ser autosuficientes evitando el consumo de alimentos precocinados, conservados con sustancias químicas, evitando los productos químicos de limpieza, la cosmética, y todo eso que no existía hace 70 años. No está tan lejos.

Para vivir hace falta muy poco. Y si entre la tecnología aparece todo eso que acabamos de mencionar y muchas más cosas que ahora no viene al caso mencionar, también disponemos cosas de gran importancia y suponen un avance insospechado: Internet. Aquí tenemos a nuestra disposición toda la información, de acuerdo que hay que ser muy crítico porque todo aquel que sabe apretar un botón deja su huella, que el sistema también lo usa para sus intereses, pero también tenemos la ventana al mundo por la que podemos gritar y decir No, pedir ayuda, prestar ayuda y encontrar múltiples recursos para la supervivencia. Todo el conocimiento también está a nuestro alcance. Debemos dejar de comulgar con ruedas de molino, de escuchar los cantos de sirena y ocuparnos de nuestra propia melodía. Es decir, aprender a hacer aquello que necesitamos y está a nuestro alcance. Seguiremos usando los avances de la modernidad, no volveremos a la edad de piedra, pero no dejemos que nos envenenen ni nos esclavicen.

La información de la nanotecnología también está aquí en Internet.

Yveline Nicolas. Coordinadora de Adecuaciones, asociación de sensibilización, formación y mantenimiento de proyectos en materia de desarrollo sostenible, solidaridad internacional y derechos humanos. www.adequations.org

Roger Lenglet, folósofo y periodista de investigación (Nanotoxiques, une enquête)