Hinolita Lamas

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Antioxidantes y publicidad engañosa

Cuanto más se avanza en conocimientos «científicos» mayor manipulación de masas sin escrúpulos.

Esto viene a cuento de los descubrimientos de la función de antioxidantes naturales o químicos.

Los antioxidantes son eso: anti-oxidantes, es decir, evitan la oxidación. Si bien es cierto que la oxidación favorece la descomposición de la materia también es cierto que a ciertos niveles es imprescindible la oxidación para producir reacciones químicas orgánicas ligadas a la vida. Es cierto también que una verdad a medias es una mentira. La mentira es la que se propaga insistiendo en la necesidad de consumir todo con «antioxidantes», todos los productos que se quieren vender ahora se recurre a la coletilla de que posee antioxidantes, frutas, verduras, alimentos precocinados, todos los preparados alimentarios (no alimenticios), tienen que llevar antioxidantes, sanidad insiste en que todo lo que se comercializa debe llevar antioxidantes para garantizar su «conservación», ¡aquí está la trampa!

Los antioxidantes son elementos que se encuentran en las plantas, ellas los producen para protegerse de las radiaciones solares, (el exceso de radiación solar es peligrosa) pues las plantas no se pueden cobijar; los animales si se pueden mover y protegerse del sol, pero también necesitan antioxidantes, así que los animales se proveen de antioxidantes consumiendo vegetales. (Los carnívoros se proveen de vegetales comiendo el estómago, y su contenido, de su presas herbívoras)

Como los antioxidantes cumplen funciones vitales ahora se ponen de moda y vamos a asociarlos a cualquier cosa que queramos vender, lo que no se dice es como consumirlos, en que cantidad ni en que estado. Me hace mucha gracia el anuncio de café que añade la coletilla de que tiene antioxidantes, ¡toma! ¡claro que tiene antioxidantes! pero eso no lo hace mejor para que se consuma indiscriminadamente, el café sigue teniendo los mismos inconvenientes que antes de descubrir los antioxidantes. También la cicuta, la belladona o es estramonio tienen antioxidantes y eso no las hace aptas para el consumo.

Las funciones de los antioxidantes en la química orgánica son amplias y complejas y se debe tener en cuenta la necesidad de su consumo, pero siempre dentro de un orden, como en todo.

Ahora veamos lo que es la nutrición

La nutrición es una serie de funciones en cadena, reacciones químicas basadas en la oxidación, la descomposición de un elemento en sus partes ínfimas. Esta descomposición comienza en la boca con la masticación y ensalivación, continúa en el estómago con el jugo gástrico y termina en el duodeno con los enzimas procedentes del páncreas y vesícula biliar (así a grandes rasgos), en esta descomposición, separación de elementos básicos o «desdoblamiento» participan de forma activa enzimas, agentes oxidantes y otras sustancias químicas orgánicas. Si la ingesta de alimentos contiene grandes cantidades de antioxidantes la digestión no será completa.

A tener en cuenta: podemos vivir sesenta días sin comer, nueve días sin beber y no más de tres minutos sin respirar. Nuestra vida depende del oxígeno, por tanto de procesos oxidativos vitales.

¿Ahora nos seguirá fascinando la publicidad de los antioxidantes?

Nunca insistiré lo suficiente en que hay que comer de todo, pero lo más cerca posible de su estado natural. Evítense las comidas preparadas, envasados comerciales destinados a conservarse largo tiempo en almacenes, vegetales llegados de las antípodas que pasan meses en cámaras, carnes, pescados y un largo etcétera; todos ellos llenos de antioxidantes y conservantes que sólo sirven para que tarden más en pudrir, pero no para alimentar. Todos esos productos añadidos a los alimentos impiden que cumplan sus funciones de nutrición porque bloquean sus funciones enzimáticas.

 

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